diciembre 9, 2014

Dedicamos mucho tiempo y energía al cultivo de productos en nuestro huerto con el deseo de mejorar nuestros hábitos alimenticios. Sin embargo, no somos los únicos interesados en su producción. Existen muchos animales que también desean alimentarse de estos productos. Si nos encontramos en esta situación y no queremos recurrir a los productos químicos, lo mejor es replantear nuestro huerto empleando especies que nos ayuden a controlar las plagas de nuestros cultivos.

Aunque existen muchas combinaciones, las recomendaciones más frecuentes son las siguientes:

Sembrar ajos y cebollas alrededor para proteger árboles frutales y hortalizas.
Para ahuyentar a los caracoles, esparcir cenizas de la chimenea o procedentes de la quema de maderas.
Si queremos que no se acerquen las hormigas, sembrar menta o capuchinas alrededor de nuestro huerto.
El orégano y la salvia son trampas mortales para las hormigas.
Si queremos mantener en buen estado nuestras uvas y disfrutar de ellas cuando estén maduras, lo mejor será poner plásticos sobre los ejemplares ya maduros. De esta manera los insectos no se las comerán atraídos por su dulce olor.
Sembrar salvia para alejar a sapos y culebras.
Rodear de romero las plantaciones de zanahorias si queremos protegerlas de la picadura de la mosca. Es muy útil también con las plantaciones de repollo.
Plantar salvia, manzanilla o albahaca para ahuyentar a los insectos.
El tomillo hace que se alejen las babosas.
Para proteger a nuestras plantas de los pulgones preparar una mezcla de agua con tabaco. También es muy útil la maceración de ruda en agua y pulverizar las plantas con esta mezcla. El tabaco también es útil contra los gorgojos y las orugas.

Especies para controlar plagas 2

También es frecuente el uso de animales depredadores de plagas en los huertos de corte ecológico. Las más habituales son: la mamboretá o Tata Dios; las juanitas o mariquitas (que comen pulgones entre otros insectos), la hippodamia (que comen chinches) y la cicloneda sanguínea (que controla la plaga de pulgones). En estos casos hay que tener en cuenta que la nueva especie introducida sustituye a los ejemplares de la plaga, por lo que tendremos que intentar controlar también esta población para no desequilibrar el ecosistema de nuestro entorno.

En caso de que ninguno de los remedios anteriores resulte eficiente, podemos recurrir a trampas caseras como papeles plásticos de color amarillo, que atraen a los insectos por su intenso color y los deja atrapados sobre su superficie. También es posible fabricar trampas caseras que se rellenan de sustancias alimenticias que resultan especialmente atractivas para los animales pero de las que les resulta muy complicado salir. Son muy eficaces y muy sencillas de construir, pues podemos utilizar envases de botellas de plástico que ya hayamos empleado.

Fotos: Wikimediacommons.org

Fuente: Guía de Jardinería